
Can Mònic ocupa la franja que enlaza el centro con la vía, y su parque tiene una lógica de ensanche pequeño: manzanas regulares levantadas entre los setenta y los ochenta, bloques de cinco alturas cada planta con dos o tres puertas y un ascensor que unas fincas trajeron de serie y otras pusieron más tarde. Las viviendas rondan los ochenta metros, con cocina office, cuatro habitaciones, balcón a la calle y armarios empotrados con altillo en el dormitorio principal. Algunos edificios reservaron cuartos trasteros en la planta baja, junto al contador, que en un vaciado pesan más de lo que aparentan.
La calle es cómoda y previsible. Trazado recto, calzada de anchura suficiente, línea de aparcamiento a ambos lados y bocacalles amplias donde girar sin maniobra larga. En la mayoría de portales se encuentra sitio frente a la puerta salvo en los ratos en que los niños entran y salen de la escuela, así que el acarreo se mide en pasos y la carga se encadena sin pausas.
Cómo son los portales que vaciamos en Can Mònic
Con ascensor y hueco delante, no hay pausas entre viajes, y la cuenta lo agradece. Lo que revisamos con calma es el interior de los empotrados, porque en estas viviendas el altillo guarda maletas, mantas, cajas y aparatos de repuesto que multiplican el volumen sin verse en el comedor. También comprobamos si la cabina llega a la planta baja donde está el trastero: cuando llega, el cuarto se vacía en paralelo mientras el piso se despeja arriba, y una casa completa se cierra en una sola jornada.
Manzanas de trama regular
Cinco alturas con dos o tres viviendas por rellano.
Ascensor de origen o añadido
Cabina con puerta automática en la mayoría de portales.
Viviendas de ochenta metros
Cocina office, cuatro habitaciones y balcón a la calle.
Trasteros junto al contador
Cuartos de planta baja que suman volumen aprovechable.
Herencias y ventas con la vivienda por vaciar
El perfil de encargo de Can Mònic es muy reconocible: familias que venden el piso de los padres, propietarios que preparan la vivienda para un alquiler nuevo y personas que se mudan a algo más pequeño y quieren dejar la casa entregada sin arrastrar nada. En los tres casos hay mobiliario en uso, no restos.
Ese contenido, sumado a un acceso tan favorable, coloca al barrio entre los que con más frecuencia terminan a coste cero. Cuando el altillo del empotrado guarda material de una reforma antigua —botes de pintura, sanitarios, azulejo sobrante—, esa fracción va a gestor autorizado con su tasa y aparece anotada aparte, con la resta de todo lo que sí tiene salida.
Mobiliario que se recupera al vaciar la vivienda
De un piso de Can Mònic sale material joven y con demanda inmediata: sofás con la tapicería entera, canapés con arcón, lavadora y frigorífico de pocos años, televisores planos y librerías modulares. Los módulos de armario empotrado, cuando el desmontaje se hace con cuidado, se reaprovechan enteros en otra vivienda.
El trastero de la planta baja aporta el peso metálico: bicicletas, escaleras de mano, radiadores de repuesto y cajas de herramienta. Ese material se valoriza, el textil y el menaje se entregan a entidad, el cartón se prensa y los aparatos con enchufe siguen su circuito reglado.
Del vídeo al camión cargado de enseres
La comunidad recibe aviso de las horas de trabajo, el ascensor se forra con manta en la puerta y en las jambas y montamos el circuito entre el piso, el portal y el vehículo. Mientras unos vacían el piso, otros se ocupan del trastero, y los dos trabajos terminan juntos.
El último viaje se guarda para lo menudo, ya encajado, y terminamos con barrido general, balcón despejado y entrega de llaves a la persona que nos indiques.
Graba el recorrido y envíalo
Cruza cada habitación con el móvil y abre los armarios a tu paso; asómate al trastero y al altillo, cuenta a qué altura está el piso y cierra la toma en la calle, con el portal delante. Con esas imágenes ya se calcula sin que nadie tenga que estar allí.
Recibes la cuenta por escrito
El mismo día, en horario laboral, te decimos si la jornada acaba en cero euros. Si alguna parte pide refuerzo de personal o tasa de vertido, esa partida viaja sola, con su importe y el motivo que la genera.
Reservamos día y franja
En las calles con carga regulada vamos a la hora que marca el Ajuntament; si el camión puede quedarse junto al portal, elegís tú y la comunidad cuándo os viene mejor.
Vaciamos y clasificamos
Se baja empezando por lo que más estorba en la escalera. Lo que puede volver a usarse queda separado, los metales y los aparatos siguen su circuito y los residuos peligrosos se derivan a gestor autorizado.
Devolvemos la vivienda barrida
Te entregamos las llaves con el piso diáfano y el suelo barrido, junto al detalle de lo que salió y adónde fue, listo para fotografiar, alquilar o poner a la venta.
Calles y giros que conviene conocer al vaciar
Que la trama sea cómoda no significa improvisar: conviene saber qué portales tienen dos peldaños antes de la cabina, en cuáles el ascensor baja hasta los trasteros y qué comunidades prefieren aviso previo. Ese trabajo de antemano deja el día limpio y la cuenta ajustada al mínimo.
Si vives en Can Mònic, basta con que nos mandes el recorrido desde contacto. Para situarte, tienes el resto de la ciudad y lo que abarca el trabajo.
Preguntas frecuentes en Can Mònic
¿Hay recogida gratuita de muebles en Granollers?
El Ajuntament de Granollers presta servicio de recogida de voluminosos con cita previa y la deixalleria municipal admite muebles y enseres de particulares; además, varias entidades sociales de la comarca recogen lo que está en buen estado. Esa vía funciona de maravilla para dos o tres piezas sueltas. Otra cosa es una vivienda entera, que hay que desmontar, bajar y clasificar: para eso está un equipo como el nuestro.
¿Qué salida tiene lo que sacáis del piso?
Lo que está entero se aparta para su reventa o su reutilización, la madera, el hierro, el cobre, el aluminio y los aparatos eléctricos se reciclan por su vía, y lo peligroso —pinturas, disolventes, aceites o la nevera con gas— lo recoge un gestor autorizado. Cuando acabamos te mandamos una relación con el destino de cada lote.
¿Toca despejar una vivienda en Can Mònic? Mándanos un minuto de vídeo, portal incluido
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